martes, 29 de diciembre de 2009

Ari Paluch, la espiritualidad y la Panamericana

El colectivo de las 8:15 hs, además de la calcomanía de Olmedo y su eterna sonrisa, tiene un dado colgando como el que tiene la bolita de Bartolo un amigo de la zona Oeste.
Este colectivo tiene además un colectivero, pelado y que encima escucha a Ari Paluch. Mas allá de escuchar durante el viaje que han muerto cerca de 15 personas en apenas 20 minutos por diferentes causas, desde accidentes de transito a enfermedades modernas (y paranoicas), este calvo chofer saluda atentamente a cada pasajero que sube a su vehículo, luego de haberle acercado el mismo al cordón de la vereda para que ascienda.
Este espirituosos chofer detiene su colectivo si resulta necesario ante un desplante a una embarazada por parte de un dormilón repentino o ante la ceguera de los patéticos viajantes que recurren o son víctimas de la ceguera cultural. Distintas enfermedades que le vamo´a hacer!. Le toca bocina a los diareros y a sus colegas no sólo a los de la misma empresa, la linea 60. Silba bajo mientras menea su cabeza negando o asintiendo ante las palabras vertidas por el zen locutor.
El colectivo esta lleno de gente y de armonía, pero todo se ve alterado una vez que el vehículo sube a la General Paz, allí el dado comienza a moverse con fuerza, espasmódicos movimientos que le hacen creer a uno que el único numero que representa este peluche cubico es el 3; los pasajeros se mueven como si fuesen parte de una ola innavegable, la bocina ya no saluda sino que estremece oídos a propios y extraños, el silbido se transformo en ademán. Se nota en los rostros de los pasajeros que la esperanza esta puesta en la aparición de la Panamericana, sus 4 carriles y el espacio para un manejo sin sobre saltos. Ahí va, el colectivo esta por entrar a la avenida, se siente, se respira otro aire, Ari Paluch habla de la paz y el cariño de los zapallitos de Bruselas (?), sin embargo Olmedo ya no ríe, el dado dejo de moverse, el colectivo se detuvo, el chofer agarro el palo para golpear las ruedas y esta por trompearse con otro chofer.
Yo miro por la ventana y llego a la conclusión de que hay avenidas que son perjudiciales para la salud, como los cigarrillos, vió!

martes, 22 de diciembre de 2009

Un Jueves "Caotico"

Imaginando o proyectando (elija usted lector) que están cansados ya de viajar en colectivo, en ese rejunte de signos, que intermitentemente les envío, hoy no los invito a viajar, pero si a acercarse de alguna manera a él, el topo metálico.
No le explicaré como obtener pasaje ni los devenires que la cola para la obtención del mismo trae consigo; tampoco ahondaré en las intermitencias lumínicas en las que nos sumerge la Línea A en todo su trayecto, especialmente entre las estaciones Miserere y Acoyte.
Si, le voy a decir, que si por estos días no puede viajar, no entre en pánico después de ver en CN5, "el caos" vehicular que genera el pronostico del tiempo (?). Si no puede viajar es porque hay un grupo importante de trabajadores que defienden derechos, sus derechos y porque no, los nuestros. El derecho de ser representado por quien la mayoría de los obreros haya elegido.
Asociación libre mediante, que diferencia tan grande entre vaciar los subtes y vaciar las aulas no? ¿Los medios no consideran caótico que las aulas estén vacías? ¿Acaso no les conviene a ellos, generadores de falsa conciencia, que nadie les quite su lugar y vaya paradoja, que esa ayuda se la brinden docentes sin docencia?
Siguiendo con las preguntas (Pancho Ibañez dixit): ¿Quieren volver al bondi o se bancan mis incoherencias de un jueves por la madrugada?
No, no hay Retiro - Constitución, ni Congreso de Tucumán - Catedral. Acérquese igual, si total hoy subir al "último a Finisterre" es como ir al saladero y agarrar la General Paz para subir a la Panamericana , según la TV (in)dependiente de Clarín es sinónimo de ultraje. Quizás la Perez Volpi , el gangoso y compañía se pregunten: ¿Acaso no es terrible perder casi 3 horas de tu vida por un corte en una avenida que perder toda tu vida encerrado por un sueldo y en unas condiciones deplorables "de trabajo"?
Se escuchan las mismas voces, las mismas creencias, los mismos pensamientos. ¿Quien tiene razón, Marx, Althusser, Lacan, Freud, Foucault?
Ya es viernes, y ya seguro se acerco al topo metálico pero porque anda, lo que no puede hacer hoy, es ir al banco a pagar, porque es el día del empleado bancario y para festejarlo cada uno de ellos cobrara mil pesos a modo de regalo. Regalo que dan los bancos, aquellos que hace ya casi 8 años atrás, se quedaron con la guita (y muchas vidas) de la gente. ¿Horror? No, peor es perder 3 hs por un corte en una avenida y no llegar a entregar las 500 Coca Colas de medio litro en el kiosco de Juan. Peor es ser rehén de unos "negros cabezas" que defienden sus derechos. Eso si que es un caos (?).

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Relación dialectica Máquina - Hombre

Según el manual María Laura Santillán de Historia del Periodismo Independiente, Platón le dijo a Sócrates (de quien leí su obra completa (?)): “Seguí mamando, vos seguí mamando….y así cultivaras tu sabiduría, la que bien utilizada te alejará de los problemas profundos de la cotidianeidad, como la pelea Bilardo – Maradona”.
Según las instrucciones del desengrasante de hornos que compre y utilicé el otro día, hay que protegerse los ojos, las manos y rociar, después de cerrar la llave de gas, el horno a ser limpiado, teniendo en cuenta que solo estando en forma vertical el contenido sale de su envase luego de que uno apriete el pico del aerosol, caso contrario, la suciedad y la grasa quedarán triunfantes ante un nuevo asado al horno con papas.
Según el cartel que se encuentra en el 75 % de las maquinas expendedoras de boletos en los colectivos de la Capital Federal , Gran Buenos Aires y restantes provincias del país, las monedas deben ser introducidas de una en una, hasta completar el importe anunciado al chofer y que responde a la división de secciones que la empresa a establecido para el viaje que une principio y final y viceversa. Sin embargo, este método tan sencillo como expeditivo, encuentra como tantas otras cosas sus obstáculos y así como mi amigo, el genial “Verdugo en el Umbral”, sostiene que la educación encuentra su mayor obstáculo en los docentes, en la relación maquina-pasajero, el problema radica generalmente en el pasajero, claro está, con excepciones.
La relación dialéctica Maquina-Pasajero podría sostener que presenta diversidad de posibilidades de ser establecida. Están aquellos que ante el cartel con instrucciones o su ausencia, deciden arrojar las monedas de una en una, aunque estas sean en su mayorías de entre 0.05 y 0.10 centavos sufriendo en la zona de la nuca un sinfín de sonidos onomatopéyicos de los pasajeros que esperan impacientes, vaya uno a saber por qué si ya están arriba del colectivo y viajarán como el orto (burgueses no ruborizarse por favor), la finalización de la obtención del boleto por parte del aplicado y también futuro rumiante viajero.
Otros, sin embargo, haciendo caso omiso al cartel y respetando su voluntad nerviosa, arrojan un manojo de monedas transpiradas al circulo negro que imperceptible se mueve, girando lentamente intentando tragar de a una las monedas. Por lo general estas relaciones terminan con la máquina empacada, con una expedición de boleto que dura cuadras y cuadras y con una pelea en la que debe intervenir un tercero dado que la maquina todavía no tiene la facultad de hablar. Están también aquellos, que como no pudiéndose desprender del dinero metálico, introducen las monedas combinando esta ejecución con la de aferrarse fuertemente de la maquina, acción que imposibilita el buen funcionamiento de la misma (que vale aclarar, no siempre ocurre) y que concluye, con una advertencia que por mas que provenga del chofer, pareciese para estos viajantes , provenir del mas allá y con una mirada de estos últimos, por sobre la abertura oscura hambrienta tratando de dilucidar el por qué de su negativa, sin darse cuenta que con sus dedos coartan la tarea de tener su boleto ya en el bolsillo.
Están aquellos, que al no tener tanta idea del valor del boleto evidenciando no ser viajeros frecuentes (que suerte que tienen!) y después de anunciar hasta donde van y que el chofer les marque en la maquina el importe introducen cantidades inexactas, que pueden exceder el valor o ser insuficientes. En el primer caso, las monedas correrán para el pasajero que venga detrás y que si tiene buena leche (la que le toman los periodistas a los gatos!) devolverá de su bolsillo, evitando así que el boleto del pasajero anterior cueste lo que deba costar y el suyo también. En el segundo de los casos, se producirá una pausa que cuando alcance la incomodidad, se cortará con la introducción de una moneda por lo general mayor, mucho mayor, al faltante y que a quienes tengan un espíritu lúdico les hará recordar a las máquinas tragamonedas cuando dan premio y sueltan una catarata de monedas.
En fin, otra relación mas entre la máquina y el hombre que no distingue edades, sexos, razas, colores, gustos ni peinados. Una relación tan relevante como la de Bilardo y Maradona, que tan significativa fue para Platón y que tan bien enseña el manual María Laura Santillán de Historia del Periodismo Independiente.
Con el perdon de las mujeres: Como las chupa esa máquina eh!!

lunes, 7 de diciembre de 2009

Observaciones de un hombre poco tacto

He visto hacer cosas difíciles en mi vida, desde cambiar un ventilador de techo (?) hasta predecir el ciclo económico de la Argentina. “He visto tantos monos, nidos, platos de café………..”, hoy y como para no perder la costumbre, me sumerjo entre los asientos y los boletos, para dar cuenta de un arte que sufre el menosprecio y la incomprensión de muchos, entre los que me incluyo.

Todos conocen a esta altura mi predilección por la vida colectiva y la vida “colectiveril”, por sus blancos y negros (“Yo no tengo grises y vos Passman, también la tenes adentro”), sus idas y vueltas, sus Retiro – Flores, sus Constitución – Lomas del Mirador, sin embargo el tema que me atañe hoy esta vinculado con las mujeres, con ese misterio que las constituye y las transforma en seres indispensables en nuestra vida. Un misterio que las constituye, que las atraviesa, como a todos nosotros, seres del más acá, nos ocurre con la ideología por más que concientemente no lo sepamos.

Además de ser la fuente principal de la vida, dueñas de un espacio lleno de calor y que conserva la vida de este mundo tan loco y perverso que nos inunda de publicidades sin sentido y de Marcelos Bonellis y Gustavos Silvestre (?), además de luchar incansablemente contra el machismo que gobierna al mundo, si, además de todo eso, se maquillan arriba del colectivo y sin poder explicármelo, jamás sufren accidente alguno.

Ahí esta ella, no importa en este caso como se llama, lo que si importa es que luego de apoyar la cartera en sus piernas y abrirla, saca los instrumentos a utilizar y mientras con una mano sostiene un minúsculo espejo con la otra se pinta los labios prolijamente, sin un mínimo defecto. Pienso, si yo fuera mujer, eso a mi me resultaría imposible, es mas creo que terminaría cantando al ritmo de “chu chua chu chua” y creyéndome Piñón fijo. En el último asiento de la fila de un solo asiento, hay una chica de rulos que maneja la jabalina para acomodarse las pestañas con una maestría inusitada, ante las frenadas inescrupulosas del chofer, ella imperturbable, le da el toque final a sus ojos, antes de, imagino, llegar a su trabajo.

No puedo entender como lo hacen, ni porque lo hacen allí arriba, aunque puedo suponer que por la falta de tiempo en los tiempos que corren. Estoy seguro, sí, de que es un hecho artístico, el delinearse los ojos en el 71 a las 8 de la mañana cuando éste está perdido en las entrañas de Villa Urquiza. Es un arte, que me resulta improductivo, pero arte al fin, el pintarse la cara con tanta maestría, sin sufrir una lesión ocular al intentar poner la sombra donde debe dar la luz (?), el de pintarse los labios sin que una loma de burro les tatúe un garabato en la calida piel.

En fin……observaciones del hombre poco tacto y bue..ahora los dejo tranquilos que me tengo que ir a depilar arriba del clark del deposito donde laburo (?)

viernes, 27 de noviembre de 2009

La duda, la almohada y el Planetario

Yo jamás dude de la capacidad intelectiva de los chicos que se reunieron en el Planetario para pegarse almohadazos, en definitiva, desde mi humilde opinión se trata de un grupo importante de aburridos, de los cuales, no hacernos cargo es un error, pero bue…. ¡¿Ir a pegarse almohadazos al Planetario?!

Ahora bien, de lo que dudo y seguiré dudando es de la almohada. En primer lugar porque pienso (y luego existo) que para fundar mi opinión sobre ella debo conocerla y como en los tiempos que corren no se puede confiar en y de nadie (“viejo, poné CN5”), lo mejor es dudar de ella. Yo hace unos años, luego de que TN me mostrara lo que es el periodismo independiente, decidí adoptar como método para conocer a las personas y a las cosas, la duda: un verdadero estandarte en tiempos de INDEC manipulado (“nena, si querés aprender, escúchalo a Silvestre”).

Un vez que dudo, caigo en la cuenta de que mi duda me hace un ser pensante y que como tal, jamás equivocaré el sendero, mas allá de que mis sentidos se empeñen en demostrarme lo contrario. A parte una vez que conozco lo que deseo, en este caso, la almohada, trato de apropiármelo. Yo me reconozco con actitudes funcionales, de esos que observan a las cosas para ver si le sirven o no. Ahora bien, como sabrán, las cosas existen porque las pienso, porque soy un ser pensante, me da vergüenza decirlo, pero muy pensante. Lo mío es el racionamiento, soy un ilustrado, un hombre que junto a la duda y a la razón ha logrado ser un trabajador municipal inclaudicable.

Yo soy un ser con pensamiento critico, a tal punto que evidenciando diferencias con mis amigos y familiares, cuando sucedió aquello de los almohadazos (“este Rial esta en todas, vistes Susana”) supe que los responsables de aquel encuentro estaban mal influenciados y la responsable era ella, la inevitable almohada. Es fácil echarle la culpa a un grupo de chicos que ya han jugado tres horas a “la play” de los destinos de las plumas de ganso. Es fácil dudar de ellos, pero…..

¿Por qué nadie duda de la almohada? ¿Acaso nadie se atreve a conocerla? ¿Temen sufrir pesadillas luego de conocerla más profundamente?

Dejen de lado la sensibilidad y piensen, reconózcanse como seres pensantes, digan “yo pienso, yo existo”, reconozcan las cosas por medio de la razón y por medio de ella duden de la almohada, porque así la conocerán mejor y sabrán que atrás de ella están Piero, Simmons, Suavestar y un sinfín de textiles muy felices por lo sucedido en el Planetario.

Piensen esto: dormir cuatro horas, es dormir poco, pero si hacemos memoria Bernardo Neustad afirmaba cotidianamente que esa era la cantidad de horas que dormía por día, entonces un ser pensante como yo, como no va a dudar de un elemento hecho para la comodidad, que no tiene la capacidad de tomarse la tarea solidaria de dejar descansar en paz a alguien que como TN, CN5 y Rial, se han encargado de formar una mente dubitativa como estrategia para el conocimiento; conocimiento basado en la razón. Razón que jamás encontré en la almohada para prestarse a ese juego tan absurdo, porque dudo.

¿Saben por qué? Porque escucho al fenómeno ese, el Baby Echecopar.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Conversaciones de un hombre desvelado

Así como el vecino sale de su casa, bolsa en mano, para luego de entrar a la panadería, pedir medio kilo de miñones, hay otros que eligen sacar a pasear el perro, bolsa en mano, para que ninguno pase por esa situación de futura suerte no deseada.
Yo por mi parte he adquirido la costumbre de entablar largas y nocturnas conversaciones con la almohada. Siento un deseo irreductible por conocerla y las veces que no la tuve conmigo, la extrañe, sobre todo cuando devenido en viajero frecuente, en la carpa tuve que dialogar con dos pulloveres y un buzo, que me contaban hasta el sueño sus anécdotas de cuando fueron utilizados como palos de arco de fútbol en los picados de la Plaza Santojanni.
Recuerdo que la primera vez que charlamos, le pregunte si ella se sentía parte de aquello que naturalmente llamamos cama. Sin arrugarse ni mostrarse incomoda, me contestó que lo había charlado durante largo tiempo con distintos colchones y que con todos habían llegado a la conclusión de que el todo es mas que la suma de las partes. Aquella afirmación me permitio creer, seria mas preciso decir interpretar, que para poder conocerla mas en profundidad debía saber que el territorio cama era inabordable y que todas las almohadas, incluso ella, para poder darse a conocer tenían que entablar una comunicación fluida con sus interlocutores. Desde aquellos que la alejan de sus cuerpos, pasando por aquellos que se funden en un abrazo genuino y estremecedor hasta aquellos que solo descansan su cabeza sobre la funda que la recubre, si es que alguna la recubre.
Al verme pensante, sostuvo un tanto mas arrugada, la experiencia, el experimentar con aquello que queremos conocer es lo que nos permite el conocimiento y que no valga la redundancia. Solo podrás saber de mi un poco mas según el contexto en el que establezcamos el dialogo.
¿Queres decir que mi relación con vos va a ser subjetiva?, le pregunté, y sin ponerse colorada me dijo: como todas las relaciones que estableces. Hizo un silencio efímero que interrumpió por una certera exclamación, "No existen los hechos, existen las interpretaciones", eso lo dijo Nietzche que no era almohada.
Es el día de hoy que sigo charlando con ella, con el fin de conocerla un poco mas, cada vez que estoy tirado en ese territorio inabordable que concensuadamente conocemos como cama, en donde algunos usan sabanas y frazadas, otros descansan su agotado cuerpo mientras yo, a veces, abrazado, otras distanciado hasta incluso algunas veces escondido debajo de ella, trato de conocerla.
Menos mal que hablamos la misma lengua, porque las únicas fronteras en este mapa territorializado, son justamente los idiomas.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Un sueño PROvocado

Uh, que tarde se me hizo, esto de tirarme a ver el partido de San Lorenzo contra Boca Juniors de la liguilla del 88`, como dice mi compañera, “siempre mirando partidos viejos” y hacerme unos mates, me aleja siempre de los objetivos futuros en cuanto a horarios y puntualidad.

Todavía tengo que limpiar los platos del lunes a la noche, que no fueron lavados para poder ver tranquilo a Violencia Rivas y sus ataques de rabia, de reírme con la enseñanza a la hora de escribir canciones para parecerse a Los Redondos y su “chupa troskos, chupa troskos, chupa mielcitas en el putikiosco”. Por dios! Que tarde se me hizo!

La cama deshecha y la ropa arriba de la silla mas las zapatillas (dos pares) allí en el suelo, allí, son un panorama desolador, salvando las distancias, una especie de Bagdad sin escombros y yo que estoy en deshora.

Debo recordar apagar la estufa y abrir un poco las ventanas, limpiar el dentífrico de la bacha de la pileta del baño, barrer las migas de la picada de ayer, sacar la ropa del lavarropas y colgarla para que no quede con olor a humedad.

Llevar la pava a la cocina, vaciar el mate para que no se pudra (lo compre en Colonia, Che!), cerrar el tacho de las galletas porque sino de humedecen y no hay nada mas feo que una Opera húmeda. En fin, que quilombo es todo esto, tengo que estar en 45 minutos en el Obelisco. Me baño? Si, como no me voy a bañar. Pero me quedara menos tiempo y bue….es, dicen, una cuestión de higiene personal y ajena por lo que veo. Me quedan 30 minutos, menos mal que tengo el subte acá cerca, Triunvirato y Monroe, una vez allí arriba, en el topo metálico, el viaje dura nada, vendrán Pampa, Los Incas, Tronador y así sucesivamente hasta Carlos Pellegrini, me bajaré y me encontraré con ella, con mi pequeña gran diosa para hacer nuestro camino predilecto hasta El Cuartito, una grande de muzza y luego a las librerías a ver si compramos algún editado de símbolos varios. Me tengo que apurar, le dije que llegaba a las 20.30 y son ya 20:02, tengo las llaves, la billetera. Me llevo abrigo, no, estamos en primavera. Listo, salgo. Son 6 cuadras y menos mal que tengo una tarjeta subterránea de más y hoy, solamente por hoy, zafo de la cola eterna de los subtes. Que lindo esta el barrio, mucha gente en la calle por ser Jueves. Agarro por Bucarelli, doblo en Blanco Encalada hasta Triunvirato hago unos 50 metros y anda a cantarle a Gardel, estoy en la nueva estación del subte que inauguro Mauricio Macri………¿Y la estación? ¿Dónde esta la estación? Si hace 3 años que vivo acá, y ya estaban las obras avanzadas y cuando asumió dijo que las iba a terminar, haciendo 10 kilómetros de subte por año. Noooooooo, ¿y la estación? No llego. A la mierda la Pequeña Gran Diosa, Los Incas, Carlos Pellegrini, El Cuartito, la grande de Muzza, las librerías, los símbolos…….

“Fede!! Fede!!! Fede!!! Despertate Fede”. “Dale, pegate una ducha que nos vamos a dar una vuelta”. A donde vamos? Al Cuartito, no te acordas que arreglamos para ir hoy. Ah, cierto! Y como vamos?

En subte, Fede, en subte. Como siempre.

viernes, 23 de octubre de 2009

La gimnasia de los gestos

Así como hay medialunas de manteca esponjosas, almibaradas y sabrosas, hay también medialunas de grasa, crocantes, secas y muy ricas. Así como hay manzanas verdes, acidas, agrias y refrescantes, hay manzanas rojas mas arenosas, menos jugosas y cortadas por Gerardo (?).

Variantes y variables son también las que manejan los pasajeros en el instante previo a transformarse en ellos, ese instante en que una mano extendida, un gesto oportuno, si es observado por el chofer, hará que se detenga el móvil y comenzar el camino que así como puede llevarnos al trabajo, tal vez nos pueda sumergir en las arterias del barrio de Flores y porque no, en el Dupuytren luego de un choque entre nuestro colectivo y un carrito de pochochos y manzanas acarameladas que cruzo en rojo la avenida Directorio, cubriendo de maní toda la calzada, en lo que se presume como un ataque comunista (?).

Como les decía, al momento de ver venir un colectivo, el abanico ofrecido por los hasta ese momento no-pasajeros para detener el colectivo es divertido, aeróbico, frenético y porque no, absurdo.

Allí esta ella, con su ropa fina blanca, su cartera a punto de estallar, con gestos ampulosos y equilibristas, tratando de llamarle la atención al colectivero, sin darse que cuenta que en la cola no esta sola y que no hace falta someterse a tal peripecia para lograr un destino no incierto al cual se accede diciendo “1.25 por favor”. Mientras levanta la mano que empuña una bolsa con un libro, el taper con la vianda y el paraguas por si llueve, con la otra intenta sacar las monedas de ese bolsillo que se ha vuelto un tanto estrecho y que en definitiva, la somete, con clara intención perturbadora, para ver si toma conciencia de que tratar de parar el colectivo de esa manera es una tarea ardua y desgastante y mas si se realiza todos los días. ¿Animales de costumbre nosotros? No, para nada!

Esta también aquel, que espera el colectivo alejado de la parada, lejos de fila, como con cierta fobia a la alineación colectiveril, pero que cuando lo ve venir, realiza un paso apurado, sagaz, baja el cordón de la vereda y allí, sobre el asfalto, plantado cual comandante en jefe, se para firme y extiende su mano, que con un poco de suerte es esquivada por el taxista que venia a paso de hombre pero que la chata que venia atrás puteandolo en todos los idiomas, se lleva puesta, generando un fastidio indisimulable en el futuro pasajero, que subirá al colectivo, emitiendo una gran cantidad onomatopeyas, que van del “uff”, “phuf”, “nitch”.

Esta también el indeciso, ese que no se define si detener el colectivo con la mano claramente extendida o con un simple gesto de la mano a la altura de la cintura, levemente alejada del cuerpo. Este tipo de “fileros” de parada de colectivo, suele aparecerse por las tardes/noche, y mas de una vez pueden hacernos perder el colectivo, dado que si su duda se extralimita y esta duda se funde con la predisposición del chofer de no detener la marcha porque el semáforo esta en verde, indefectiblemente tendremos que esperar otros 15 minutos.

Infinidad de gestos, movimientos, caras y formas encuentran lugar en las paradas de colectivos a la hora de tratar de indicarle al chofer que nuestro cuerpo deberá en breve estar situado entre sus fierros y asientos, entre los cuerpos y el vaho, entre las ventanas cerradas por el frío y la pelusa de los pulloveres ajenos en nuestra “trucha”, entre las monedas de 10 centavos y los ring-tones de moda, entre manzanas arenosas y medialunas de manteca almibaradas, entre los maníes y el ataque comunista.

¿Y Gerardo? Que se tome el que viene atrás….

viernes, 16 de octubre de 2009

La hipoglucemia matinal

Que ganas que tuve hoy por la mañana de apagar el celular devenido en despertador y sumergirme en una vigilia efimera y despertar a la hora que sea, caminar hasta la cocina, poner la pava, ver las huellas de la noche y mirarse al espejo, que nos devuelve una cara inerte.
No tener tiempo alguno, pero no de no tener, sino de no tener (me explico? no? comprate un mono.....!).
Sentarme en la cocina, cebarme un mate, y leer asi como quien no quiere la cosa, algun apunte de la facu, mientras una gota de aceite cae sobre Feuerbach y su critica a la religion, despues de un mordisco a ese pan tostado, limon y sal.
Algun disco de fondo, como para ponerle musica al dia, fijarme si dan los goles del partido de ayer que empatamos con los pincharatas, y seguir con el mate por la casa, acomodando y desacomodando. Leer el diario Miradas al Sur del domingo, salir a comprar unos tomates, comerme unas milas con esos tomates. Hacerme unos mates digestivos, tirarme en el sillon a watchear la tele, completar el apunte. Pegar el ojo una media horita, otros mates y leer un poco mas. Un poquito de Goyeneche para dar la luz (o la sombra) adecuada a la tarde, seguir mateando y tostando pan, para finalmente salir a ver que pasa arafue, en la vereda, en la farmacia, en el restoran y en la peluqueria, ver si salio el 29 aunque yo haya jugado el 28 (por cuanto le erre? Por 1 o por 99?), pasar por la fiambreria y comprar un poquito de Bondiola y un Pategras, esperar a mi amor y saber que le deparo el dia..................
Riiiiing! Riiiing! eh! uh! Quienes es? Que hora sera?.
Las 11, era el fumigador del edificio, me voy a poner la pava y relojear un apunte......

jueves, 1 de octubre de 2009

Sarmiento, entre Ramos y Miserere

Sarmiento pudo no haber faltado nunca a la escuela, pero la linea de trenes que lleva su nombre no sólo ha interrumpido que niños lleguen a sus colegios sino que tambien mas de uno de los trabajadores que han subido a sus vagones no llegaron, en algunos casos, jamas a sus respectivos trabajos.
Subir entre las 7 y las 9 hs en la estacion Ramos Mejia fue una de las arduas tareas a las que me sometí por largos cuatro años. Que el tren puede proporcionarnos anecdotas inolvidables y momentos agradables no caben dudas, pero subase en el intevalo que antes indique y saque sus propias conclusiones.
Sepa que: tendra que pegar su nariz al vidrio de la ventana donde paradojicamente esta "prohibido apoyarse". Siempre se sofocará así haga un grado de sensacion termica y la bufanda que hasta hace dos minutos lo protegia de la gripe (porcina? gorila?) será utilizada como pañuelo anti transpiracion o en su defecto como paño desempañante. ¿La Mochila? jaja. Su cuerpo huerfano de todo pasamano se moverá al son de la marea humana.
Seguramente en Liniers, la ola se trasforme en tsunami y usted salga despedido e inunde el anden de la estacion en cuestion, con posibilidades un tanto complejas de volver a la segunda canaleta (?).
Con el devenir del viaje, las piezas se acomodarán y quizas podamos darnos vuelta para observar el dia en el rostro de nuestros asiduos compañeros de viaje.
Puede que compre algun alfajor para cuando llegue a su "matadero", desayunarlo y mientras contempla, disperso, el humo caliente que despide su cafe, ademas de saber que tiene que aprender a manejar o mudarse mas cerca de su laburo, sepa que mas alla de algunos aspectos positivos, Sarmiento fue un tanto hijo de puta pero no tanto como ese tal Roca, sino vaya a Constitucion en el mismo horario, subase al tren y despues charlamos.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Dia raro hoy? No, para nada!!

Que ganas de tomarme un bife con papas no sé!
Que ganas de comerme un rico te con limon!
Que ganas de pescar un Dalmata. Uno, no cien, ni 101!
Que ganas de que me pique una Jirafa y que me agarre Jirafa Hemorragica!
Que ganas de hablar con un poste de luz artificial, el mas artificial que pueda encontrar!
Que ganas de mirarme en el cemento y ver en su no-reflejo, mi cara sin un solo pozo (entiendase marca de acne)
Que ganas de tirarme desde la planta baja a un noveno piso por la escalera!
Que ganas de caminar con las manos y volar con las orejas, como Dumbo!
Que ganas de darle mani con cerveza al elefante del zoo de Cutini!
Que ganas de vaciar los cementerios y los hospitales, dejarlos huerfanos de muerte!
Que ganas de ponerme una pollera (uh esto no iba!!!).

jueves, 17 de septiembre de 2009

Sublimando....(casi todo)

Lo bueno de viajar en el 71 todas las mañanas y especialmente la de estos últimos dos días es que al momento de elegir entre degollar al colectivero o sublimarlo todo, yo opto por lo segundo.

Si hay una mosca dentro del vehiculo, no tardo mas de 5 segundos en considerarla un arcángel que con su trompeta afinará, junto al oído al que decida acercarse, la mejor versión de la preferencia musical del inusual oyente. Debo confesar que no siempre quiero ser yo, más allá de mi sublimación.

A veces me pasa que ante los vidrios empañados por el sofocante calor en el interior del transporte y la poca cooperación de los pasajeros, que protegidos del frío del afuera no abren una ventanilla ni con la orden de juez, dibujo grandes formas creyendo que todas esas ventanas son grandes lienzos blancos donde dejar la marca matutina de un día de Agosto, en este caso.

Puede que le resulte inexplicable, pero es tal la sublimación, que ante la multitud reunida en el interior del colectivo me creo parte de una ficha de Tetris, que manejada por mi propio joystick y por la fisonomía de las demás piezas, trata de ubicar su mejor lugar, con el fin de que de a poco el espacio sea el mas holgado para todos. Durante estos dos últimos días, jamás me enfrente a una maquina expendedora de boletos, sino que tire $1,25 en monedas de $0,10 y claro esta, una de $0,05. Sino la cuenta no da, vio! Bue…como le decía, tire esas monedas en el interior de una maquina tragamonedas que como de costumbre nunca me premio, pero por lo menos me regalo un papel que en los días convencionales llamo boleto pero se trasformó, gracias a mi sublimación, en señalador del libro que esta leyendo la señora de aquel asiento. La ve?

El chofer no fue ese de gesto adusto y atónito ante el saludo de un nuevo día, sublimado lo pude ver como aquel señor pelado que fumaba mucho y se bancada nuestros juegos en su micro escolar. El inolvidable micro de “Bachi”.

Sublime. Seguí sublimando, al punto que me creí el personaje principal de una película de terror, que parado detrás de un hombre que maneja y con un cuchillo en la mano, contuvo su furia, tocó timbre y se bajo. Que camino hasta su trabajo, bue..acá la sublimación se va a la mierda.

martes, 8 de septiembre de 2009

El 113


Si hay un colectivo en el que siempre me gusto viajar, ese fue y es el 113.
Ya sea desde San Justo, donde la mayoría de veces lo tomé por amanecer exaltado por la voz del chofer que grita "terminal", o desde Barrancas (donde empieza o termina su recorrido) donde al momento de sacar el boleto, el ruido del tren hace que todos giremos la cabeza en búsqueda de su encuentro que se vera impedido por la presencia de una agencia de quiniela. Si tiene tiempo, hoy sale el 22.
El tramo que mas me agrada realizar, ya sea con el flaco Spinetta acariciándome el tímpano o con Julio y su "otro cielo", es el que va desde Los Incas y Triunvirato hasta Mosconi y San Martín, en el barrio de Lomas del Mirador. Si el punto de partida fuese el de llegada y viceversa, el viaje no resignaria placer.
Sumergirse en el túnel de Chorroarin para salir a la facultad de Agronomía, conocer bien por adentro el misterio de las calles de Flores, recorrer la avenida Emilio Castro. Haga un alto, bajase del colectivo por mas contradictorio que le parezca, dirijase a la pizzeria "La Corvina", comase un par de empanadas de carne y vera que esperar el colectivo para continuar camino es parte del postre, tan rico, que culmina por degustarse en la Avenida Mosconi esquina San Martín.
A pesar de sus, bosteros, colores, ver venir el 113 a lo lejos es una experiencia que merece ser vivida.
Tomeselo. Le pago el boleto.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Memorias del pan tostado con sal, aceite y limon

En un instante viaje en el tiempo y me encontré mas joven, parado en la vereda de la calle Alpatacal esquina Martiniano Leguizamón con la mirada hacia la calle Patrón, donde estaba nuestra única y verdadera casa, allí donde nos sentíamos cómodos todo el tiempo, donde todo era jugar, reír y llorar, andar en bicicleta, colgarse de las ramas y trepar a lo mas alto que podíamos imaginar o alcanzar, para ser más exacto.

La plaza del Hospital Santojanni, como resulta conocida al común de la gente, porque se sitúa justo enfrente del centro de salud y porque también fueron terrenos donados por la misma familia, fue un oasis en nuestra infancia. En la Plaza Santojanni , los goles valían de todos lados, los arqueros volaban de palo a palo hubiese o no pasto. Las canchas tenían las dimensiones menos pensadas y hasta se podía hacer una pared con el tobogán, que el juego continuaba (que me vienen con el showball!), incluso a veces esos pases entre un jugador y un juego de plaza eran los mas eficaces para dejarnos delante del arquero y definir, bien o mal, eso siempre dependió de la suerte y del talento en dimensiones similares.

Era nuestro lugar. Allí el tiempo se disolvía, algunos afirman que había un viento que le impedía tocarla y siempre lo empujaba hacia otros destinos un tanto mas disciplinados. Aquí la tierra con sus piedritas rojas, tan características de las plazas, dejaban marcas no sólo en la ropa sino también en el cuerpo, sobre todo cuando uno era barrido o barría al son de un empate en 11, cansador y que terminaría premiando al que convertía el gol con mas rapidez.

Si eramos pocos, jugábamos al “ 25” , sino al “Arco a Arco”, por lo general no había prenda, a lo sumo una patada en el culo a quien corresponda. El tema era hacer el gol mas lindo y que valiese más. De palomita, de taquito, como nos gustaban los centros llovidos para la chilena y la pelota a las nubes. Si eran vacaciones, desde la mañana hasta la tardecita/noche ahí, salvo que venga la madre o abuela de alguno y nos pegue un grito intimidador y certero al que una mueca de disgusto encendía la furia del “cocine y no apareciste”.

Recuerdo que los Domingos, me gustaba atajar, porque me llevaba la radio del papá de alguno de los pibes y mientras jugábamos, escuchaba la transmisión de los partidos y avisaba de los goles que tenían lugar en cada encuentro, situaciones de penales errados y expulsiones. ¿Vestigios de la vocación?.

Que recuerdos tan maravillosos. Que lindo poder ver esas imágenes tanto tiempo después con un simple viaje en los días.

Viaje, que sí, no puedo explicar, porque lo comencé hace 5 minutos cuando terminaba de tostarme unos panes, para luego de rociarlos muy levemente con aceite de oliva, acariciarlos con sal, bañarlos con grandes gotas de limón e introducirlos en mi boca y así sentir ese gusto tan de esos años e instantes.

Ahora como un pan tostado produce eso, es mucho más complejo de explicar…ahí viene el delantero, yo escucho la radio, se acomoda, va a patear, lo hace y gollllll, gol de San Lorenzo, el “Beto” Acosta. Ah y gol de los pibes de la calle Cafayate, perdimos 12 a 11……

lunes, 24 de agosto de 2009

El asiento y la birome

Debo reconocerlo. Antes de sentarme a escribir estas líneas, pensé seriamente que las consecuencias que ellas podían traer deberían ser afrontadas con firmeza y sobriedad.

Sé que mi predica, que a continuación leerán, puede generar disenso, controversia, alarma o indiferencia por partes iguales, sin embargo no claudicaré en mi deseo, en una pequeña lucha subjetiva en la que me sumerjo cada vez que me subo a un colectivo.

El tema en cuestión es el siguiente: me pierdo en las arterias de la ciudad (si es de noche mejor), camino contemplando el ir y venir de los que como yo, caminan acompañados por las sombras que crean las luces de neon. Allá viene la hilera de taxis que a una velocidad exasperante me hace dudar si llegaré a cruzar o si lo dejo pasar reduciendo mi paso, sobre la vereda una pareja se besa con fruición y un policía conversa con la moza del bar de la esquina que acaba de cerrar. Llego a la parada del 140 y una vez que saco mi boleto y me decido a dirigirme a algún asiento, me encuentro con este ser que yo creía y creo, dado su presencia insoslayable, que debemos extinguir o acompañar hacia la extinción. No se asuste, no pido que matemos a nadie, sólo que luchemos para que comprenda que eso no se hace, que es mucho mas conveniente darnos bolilla y sentarse como corresponde, para no gastar saliva, palabras, gestos y demás morisquetas para lograr un viaje reconfortante.

Este ser del que les hablo y al que espero que Greenpeace no venga a defender con lanchas y pancartas por mi utilización de la palabra extinción, es aquel que tiene la costumbre de sentarse en las hileras de los asientos de dos, en el asiento que da al pasillo, dejando el otro vacío. ¿Por qué? Me pregunto con que intención lo hacen, si comprobamos que se bajan incluso después que uno y evidentemente han subido antes. ¿Cual es la fuerza, la energía que los somete a tal acto de molestia colectiva en el colectivo (y que no valga la redundancia!)?

¿Cuál es el fin que persiguen? ¿Acaso están deseosos de que uno les pida permiso y así entablar una conversación? ¿Son fanáticos del “Permiso, señor/a”?

Yo pongo empeño en las cosas para tratar de superarlas, de hecho una vez quise amasar unas pizzas y es tal el quilombo que arme, llenando el departamento de harina, que sabiamente deje de intentar amasar. ¿Por qué estos “sentados del mas acá” no hacen lo mismo? ¿Por qué no ponen todo el empeño que tienen en tratar de superar su deseo irrefrenable de complicarles el asiento a los demás pasajeros?

Me quede sin tinta en la birome y a estas horas de la noche, créanme debo tomarme un colectivo para saciar mi verborragia volcada en el papel. Salgo de nuevo a la calle, me subo al 114 porque me deja en la esquina de Blanco Encalada y Cramer donde hay un kiosco las 24 hs abierto y allí esta, el colectivo con un sólo pasajero, sentado ¿se imaginan donde?

miércoles, 19 de agosto de 2009

Entre jueves y viernes (consejo tardio)




Si a usted le gusta tanto la noche, que se pone a cocinar cerca de las 23 hs sabiendo que le faltan tomates para la ensalada mixta y en tal ausencia encontrar una excusa como para poder ver la luna y las estrellas. Si es jueves y sale de su trabajo con el oscuro cielo sobre su ser, y no quiere volver a su casa cumpliendo con la rutina, que a todos nos aplasta, sígame, cubriremos las baldosas de un paisaje singular.

Desde donde se sitúe diríjase a Callao y Corrientes, en dicha intersección, usted podrá ver aquello que en proporciones idénticas se identifica con la locura y la vida. Carteles luminosos que promocionan obras de teatro o culos inflados, librerías de las mas diversas, cafés que invitan a sentarse y contemplar el desierto lleno de gente. Tanta gente y el desierto!!

Taxis y colectivos además de bocinazos proporcionan mas colorido a las arterias que nunca descansan. Entre el murmullo y la velocidad hay espacios para el detenimiento. Observe las fachadas de algunos edificios que unen, por qué no, el arte con la arquitectura, si no están relacionados desde el vamos. Allá de fondo el Obelisco, otro símbolo ¡y fálico! de nuestro país.

Acompáñeme, caminemos por la avenida Corrientes, entremos a las librerías del mas acá. Que olor! Que rico olor a papel viejo, amarillo, leído, tan lleno de símbolos con destinatarios tan diversos. Miremos distendidamente a la gente que camina, corre, vuela para sumergirse en las entrañas de la ciudad, en el subsuelo del piso que pisamos. Mirémoslos ir hacia el único transporte que nos evade del tiempo, en el que si por esas cosas de la vida apareciésemos dormidos en su interior y al abrir los ojos, nos preguntaran la hora, seria imposible saberlo. Mas si pensamos que hay posibilidades que van de la A hasta la H.

Imagino que a esta altura tendrá hambre, sólo sígame, doblaremos en Talcahuano en dirección hacia la avenida Córdoba. Nos sumergiremos en la oscuridad que caracteriza a la zona de Tribunales, veremos en una de sus caras al Teatro Colon. Cruzaremos la avenida del Fernet con Coca tranquilamente y luego de 150 metros de ansiedad, llegaremos.

Una vez adentro, pediremos una grande mitad muzza, mitad napolitana, ya habremos pedido la cerveza mas fría que tengan y mientras esperamos nuestro plato y luego del primer trago, podremos observar los diferentes cuadros que retratan desde tapas de “El Grafico” hasta formaciones de distintos equipos de nuestro futbol, también encontraremos a Minguito, a Olmedo, poesías varias, a la bellísima Marilyn Monroe y al enorme Monzón. Si le digo que estamos en la pizzería “El Cuartito”, creo que seria una obviedad.

Saldremos satisfechos y volveremos a casa. Quizás tomemos un café o un vasito de “Tía María” sin antes pasar por la verdulería para comprar los tomates que tanto nos hacían falta para la ensalada pero por sobre todas las cosas para ver las estrellas y la luna.

viernes, 14 de agosto de 2009

Pro....(poniendo un juego)




Juegue conmigo. Juguemos un juego Pro


1- Imagine que la niña tiene un globito que sale de su cabeza, que estaria pensando?
2- Quien monto la escenografia?
3- Que elemento de la foto y de la escenografia le parece que esta demas?
4- Quien pudo haber tenido la idea de ponerle esa remera a la nena?
5- A donde esta viviendo esa nena en este momento? A donde vivira despues de las topadoras?
6- Que otro escenario imaginan para una campaña anti-PRO?

viernes, 7 de agosto de 2009

Leyendo (entre lineas)

Como siempre yo arriba de un colectivo. Esta vez mirando a mi alrededor pero detenido en un solo lugar, en un matutino de enorme tirada que es sostenido con ambas manos por un pasajero que esta sentado ahí, sí ahí, en los primeros asientos de las filas de dos de los modernos colectivos.
Leo que hay una "intensa búsqueda del asesino de un joven abogado en Vicente López" y me pregunto importa que sea el finado abogado o verdulero, acaso según este periódico (que estridente sonó) la profesión que uno tenga jerarquiza la muerte?
Sigo husmeando ante la mirada molesta del pasajero (mal) informado y puedo entrever que "el campo" ha cantado el himno en su asamblea y que postergara su inminente paro hasta después de la reunión que tendrá lugar el día Viernes con la presidenta Cristina Fernández, en la que reclamara "reglas claras" y que "aparezcan soluciones", sin pensar me pregunto, para el diario de la señora (hija de puta) Ernestina que será mas importante, la muerte de este "joven abogado" o el precio de la soja y la reivindicación que hizo Llambias de José Martínez de Hoz, fundador de la Sociedad Rural.
Com o para robarme una sonrisa, titula en la sección "Sociedad": "Ganaron 24,5 millones y seguirán trabajando", esto no me lleva a preguntarme nada, solamente una sonrisa irónica a la que el molesto lector responde con un gesto adusto.
Sigo leyendo hay ya casi 20 muertos en apenas 5 páginas; salio el disco de uno de los cantantes de Los Auténticos Decadentes: en Palermo un pibe de 22 años se cayó de un balcón y como pego en un techo de chapa, zafó. Escrachan a los autos que deben patentes, Tinelli comió con la señora (vieja chota) Mirtha Legrand, queda poco tiempo de viaje y no alcanzo a leer el horóscopo. Que dirá de Virgo? Tendré más salud que dinero? Seguro. Tendré más amor que salud? Seguro también.
Comienzo a descender y de reojo veo que el, ya cómodo lector, esboza una sonrisa de alivio. Me bajo y camino hasta el trabajo y como quien no escarmienta me meto en la pagina del Gran Diario (de mierda) Argentino y busco arduamente lo que tanto busque durante todo el viaje, y atrás, sí atrás de una propaganda de alcohol en gel para las manos, tan necesario para la Gripe Gorila.. .perdón Porcina en letra minúscula hay un titulo, pequeño, muy pequeño que sostiene: "El jefe de Policía porteña rompió el silencio y se defendió". (Nota del redactor: Usted sabia que el señor (pedazo de hijo de puta) Mauricio (que es Macri), ha designado a un ex comisario de la Federal que estuvo investigado por las causas de la represión del 19 y 20 de Diciembre del 2001, en la que participo sin estar de servicio en ese momento y a la que fue por una "cuestión moral"; un señor (muy hijo de puta) que vaya a saber uno por qué casualidad fue escuchado hablando con un de los 13 detenidos por el caso Blumberg, un autopartista lo que en el barrio se conoce como revienta coches. Un policía hace eso? No sabia yo, ni me lo imaginaba!! Sin embargo y como para estar a tono con la memoria activa, Macri, designo a Palacios hace una semana, casi exactamente cuando se cumplieron 15 años del Atentado a la AMIA , causa, por la que grata sorpresa, Palacios tuvo que declarar por "encubrimiento". Sí, usted se habrá dado cuenta, toda una joya.)
Ahora volviendo al Gran Diario, yo me pregunto, por qué esta noticia pasa por sus páginas inadvertida, por qué esta tan disimuladamente escondida. Por qué?, me pregunto. Por qué no leemos entre líneas (y no de merca)?. Por qué a los que votaron a Macri el sonido de un Clarín, es el que mas les gusta oír?
Sigo leyendo. Ups! "Contra las crisis, los burdeles en Berlín ofrecen una tarifa plana sexual". Gracias Clarín, siempre pensando en la gente!!!

miércoles, 5 de agosto de 2009

Sorpresa agradable si las hay (o "un instante de belleza muy cruel")

Salvo por razones de responsabilidad devenidas en alarmas de relojes y celulares o en su defecto por el ruido generado por alguna obra callejera, muy pocas veces sabemos por qué nos despertamos. Qué es aquello que nos interrumpe el fluir de los sueños que casi nunca recordamos.

Es un instante, uno abre los ojos como para ver donde esta y en el mismo momento reconoce, además de la almohada llena de baba, el velador inerte sobre la mesa de luz o la pared del color que haya decidido pintarla vaya uno a saber cuando y por qué. Sin embargo una fuerza que poco puede compararse con el resto de la fuerzas, nos embiste y sumerge en un instante que roza lo placentero y lo doloroso en proporciones similares. Ese debatirse entre el me levanto y “poner cabeza y aguantar el tirón” o “5 minutos mas y no jodemos mas”, es un instante de belleza muy cruel. Bello, porque estamos vivos y hemos podido comprobarlo; cruel, muy cruel, por el simple hecho de que nuestro deseo es quedarnos en la cama, no acudir al trabajo, poder levantarnos dentro de algunas horas y tomarnos unos mates mirando por la ventana mientras el mundo gira y gira.

Hace frío fuera de la 2 x 2, el aire se corta con un cuchillo (?). Hay que abrir la ducha, acomodar la ropa, tomar algo rápido, sin sentido y sabor alguno, para sumergirse en la jungla. Que pocas ganas de ir a tomar el colectivo, mas allá de las historias que nos permita observar y ¿disfrutar? Que pocas ganas de cruzarnos con las bufandas encubridoras de toda belleza y menos ganas aun de toparnos con el cretinoide colador oficial de la parada de bondis.

Si tan sólo este despertar pudiera brindarnos una caricia, un gesto de amable solidaridad. Si este amanecer nos regalase un instante de lucidez, tan lúcida, que cuando pensemos en compartir con el primero que se nos cruce este sentir, nos demos cuenta que es sábado, que todo lo demás ya no importa y que es posible seguir soñando, aunque después no recordemos nada.

miércoles, 22 de julio de 2009

El arte de bajar

….debo reconocer que hay pruritos de los intelectuales que me colman la paciencia. Además de no saber jugar, esta tendencia de que sólo existen siete artes me indigna al punto que al momento de preparar el relleno del pastel de papas en vez de aceitunas le puse uvas verdes.

Que despropósito mas grande este de considerar sobre la faz de la tierra la existencia de siete artes. ¿Acaso barrer no lo es? ¿y jugar al metegol? ¿Acaso cortarse las uñas de los pies con las manos no puede ser considerado un arte nocturno realmente existente?. Yo creo que si, y creo que bajar del colectivo también lo es.

Todas la mañanas camino hasta la parada del colectivo pensando en como será el día o acompañado por la cuarta sinfonía de Pescado Rabioso. Una vez dentro de la maquina ¿traga-monedas? Comienza el periplo de encontrar la ubicación correcta, que no nos incomode y que tampoco perturbe al mamífero (¿acaso nos podemos entender como seres humanos allí arriba?) que viaja a mi lado. Las fichas como por arte de magia se acomodan y la materia nos muestra que por momentos es penetrable. Algunos leen algún libro de desconocido autor, otros, sin embargo, el diario de conocido grupo monopólico. Mas allá esta el que cabecea la ventana y cerca de éste, el recurrente observador del mensaje de texto que jamás vendrá hasta que el mande y le respondan, saciando así su sed de palabras envueltas en una tecnopráctica cotidiana. Pobre de él.

Basta que llegue el colectivo a la parada, para que uno comience la esmerada y artística tarea de bajar del mismo. El colectivo es uno de estos nuevos, modernos, que como tantas otras cosas que son catalogadas de la misma manera han de ir en detrimento del sentido positivo de la palabra, puesto que estos colectivos a diferencia de los que uno tomaba en 1989 o en su defecto en 1996, tienen desde la mitad del vehiculo hasta el final dos filas paralelas de dos asientos cada una, dejando un estrechísimo pasillo en el que las personas que van paradas deben hacerlo una al lado de la otra pero mirando cada una hacia distintos lugares (Ej. -_-_-_ , cada uno de los guiones representa a una persona). De esta mitad hacia delante, queda un vacío que va desde la puerta central, consistente en dos hojas que se abren lentamente o con una violencia indisimulable, hasta la maquina expendedora de boletos, y un par de asientos para personas que no sufran de mareos, ya que mientras el colectivo va para un lado, los ojos, el cuerpo y por lo tanto la subjetividad van para el otro.

Sentados del lado de la ventanilla, nos acomodamos dando indicios de que próximamente bajaremos, quien nos acompaña en el asiento de al lado con un gesto entre solidario y ofuscado, nos permite el paso a lo que respondemos con una cara de mucha gracias pero porque no cambias esa cara de verdulero sin tomates. El pasillo angosto atestado de viajantes se nos transforma en una zigzag que dura del ultimo asiento (donde estábamos sentados) hasta la puerta central, ya cansados de repetir, “permiso”, “perdón”, “disculpe la molestia” y de escuchar “puff”, “uff”, “hgtazia” (onomatopeyas de las personas que se molestan por nada), accedemos al timbre, sin antes enfrentarnos a este ser que algunos catalogan de inexperto viajero y que yo considero un sin sentido común pasajeril (permítaseme el termino), puesto que parado frente a la puerta en sentido de la calle, mira hacia delante sumergiéndonos en la duda del bajará o no bajará, cuando con un simple cambio de posición esa incógnita seria resuelta. Se que alguno afirmará, “pero bue….tranquilamente podes preguntarle si baja”; y si bien es verdad, detesto a aquellos que lo hacen, ya que la puerta se hizo para bajar y no para pararse frente a ella, salvo que este pasajero sin sentido común pasajeril sea fanático de que le pidan permiso.

Tocamos el timbre y nos disponemos a bajar una vez que el vehiculo reduzca la velocidad a cero. Una vez en la calle y camino al trabajo, decidimos demostrarnos y demostrarles a nuestros familiares y amigos que bajar del colectivo es un arte por más que los intelectuales sigan pensando que solo existen siete.

lunes, 13 de julio de 2009

$1,25 de pensamiento



………Y me propuse el estúpido propósito, de volverme a casa luego de 9 horas en la jaula con sueldo, en otro colectivo que aquel en el que siempre regreso a mi morada. Pensé que así podría conocer otras calles, otras veredas, otras fachadas de casas y edificios, otros árboles y personas, porque no, almacenes y farmacias, puestos de flores y diarios.

Pensé instantáneamente, que hago tomándome todos los días el mismo colectivo, a la misma hora y en el mismo lugar, si el destino es solo funcional a algunos pocos pequeños peligros insensatos?

Acaso no seria fantástico tener el valor de levantarse cada día, y subirse al Bondi que a uno se le antoje, modificando los paisajes cotidianamente vistos? No se nos produce una sensación de extrañamiento cuando por H o por B (no son nombres de gripe eh!), no vamos al trabajo y son las 11 de la mañana y estamos en la calle rodeados del mundo, de la vida que no vivimos? Extrañamiento de la vida, como puede suceder eso si no es porque estamos alienados?

Esta claro que el 108 Retiro-Liniers, no nos desaliniza, pero que bueno seria que el 8 (ex 86) semirapido por autopista desde el bajo hasta Ezeiza nos ayudara en esa lucha existencial y porque no, metafísica contra el siempre inefable “Todas las mañanas (y las tardes) son iguales”.

Piénsense un instante saliendo de sus casas, y dirigiéndose a la parada del colectivo que los depositara en sus respectivos quehaceres y en el camino cambiando el rumbo, subiéndose al 113 en vez de al 132 y hacer el trayecto desde Carabobo y Rivadavia hasta las Barrancas de Belgrano, observando lo que sucede a la hora de la ceguera impuesta y asumida del trabajo cotidiano, dejando para otro día o para nunca jamás el camino que va de Plaza Flores hasta Retiro.

Por favor, que alegría nos puede causar cambiar la línea 60 por la 64, ni hablar el colectivo 152 por el 1. Acaso no es totalmente distinto perderse con el 107 para finalizar a pasos de la costanera en Ciudad Universitaria que perderse con el 4 y terminar depositado en Constitución?

Pensándolo bien, es una decisión simple pero que requiere de un gran valor, de una enorme valentía, renunciar a lo de siempre, alejarse de lo naturalizado, subirse a otro colectivo y terminar situado donde no lo habíamos imaginado, dado que para poder viajar en colectivo tenemos que conseguir monedas y la tarea mas fácil que se nos presenta es la de armar un grupo comando y entrar a las sucursales de los “corraliteros” para por fin conseguir $1,25……………. y como siempre sucede al fin, subirnos al colectivo que nos lleva a la carcel con sueldo, sabiendo que hoy nos levantamos con una idea que dura desde que nos subimos hasta que nos bajamos del colectivo.

viernes, 3 de julio de 2009

El tren, la Gripe y despues....

Hoy sali de casa caña en mano, sabiendo que despues del ultimo dia laboral de la semana, por lo menos para mi, me iba a encontrar, al fin, con unos pescadores en la Costanera, me iba a comer una picadita y tomarme un rico tintito, pero el destino asi no lo quiso.
Me pregunto habra sido ese paso a nivel que cruzo siempre en Melo y Mitre, el que me jugo la mala pasada? Algun lector desprevenido estara preguntandose como puede una persona sensata (primer error del lector!) adjudicarle la responsabilidad de la suspension de un encuentro de pesca a un paso a nivel. Bue...a saber, todos los dias me tomo el 71 hasta Melo y Panamericana, una vez en el asfalto camino por la calle Melo y luego doblo a la derecha en la calle Bolivia para llegar al laburo. En ese transcurso, me topo con un paso a nivel, que tiene en ambos lados sus respectivos laberintos para los peatones. Muchas veces me he sumergido en ellos y otras veces los he esquivado por la calle, ya sea por desgano de amagues, ya sea por el tiempo apremiante, pero muchas veces y aqui es donde reside la causa de este escrito, muchas veces he pensado en el dia o en los acontecimientos que tuvieron lugar despues de tomar la decision de sumergirme en el laberinto o evadirlo por la senda de los vehiculos y llegue a la conclusion de que siempre que lo evado, el dia me juega una mala pasada, entiendase, mal dia en el laburo, se me va el bondi cuando estoy llegando a la parada, o se suspende como en este caso una pesca en la costanera, dejandome con la mochila llenas de ganas de comerme una longaniza a punto lo mismo que el quesito Pategras y como ya les dije el tintito endulzador de paladares.
No es un dato menor, contarles que la reunion fue suspendida por el tema este de la Gripe Porcina y saben una cosa, yo a la que mas miedo le tengo es a la otra gripe. Me imagino que se estara preguntando, de que otra gripe esta hablando. Bue....hay una gripe mucha mas antigua y mucho mas letal que la Gripe Porcina o Gripe A. Les estoy hablando de la Gripe Gorila, una gripe realmente preocupante y para la que no hay barbijo que aguante. Si bien esta gripe tiene años y años, este ultimo fin de semana, ha habido un brote importante, casi el 35 % de la poblacion la ha contraido y contagiado a los demas ciudadanos de este pais, lo que me llevo a preguntarme irremediablemente si yo el Viernes antes de volver a mi casa o mas precisamente cuando llegaba al trabajo (porque cuando me fui no pase por el paso a nivel) habia evadido el paso a nivel por la maldita senda de los vehiculos y llegue a la conclusion de que si, de que no debo hacerlo mas, porque mas alla de que hoy no haya pesca, quizas dentro de 15 dias si, pero pensar en el 2011 con el PRO gobernandonos, me dan de esperar que venga el tren y en vez de evadir el laberinto o sumergirme en el, directamente arrojarme debajo de la formacion sin que ya me importe la buena o mala suerte.


Ver Cruce anti PRO en un mapa más grande

martes, 19 de mayo de 2009

Homenaje al U-ru-gua-yo!!!


POEMA A LA CLASE MEDIA

Clase media

medio rica

medio culta

entre lo que cree ser y lo que es

media una distancia medio grande

Desde el medio

mira medio mal

a los negritos

a los ricos

a los sabios

a los locos

a los pobres

Si escucha a un Hitler

medio le gusta

y si habla un Che

medio también

En el medio de la nada

medio duda

como todo le atrae

(a medias)

analiza hasta la mitad

todos los hechos

y (medio confundida)

sale a la calle con media cacerola

entonces medio llega a importar

a los que mandan

(medio en las sombras)

a veces, sólo a veces, se da cuenta

(medio tarde)

de que la usaron de peón

en un ajedrez que no comprende

y que nunca la convierte en Reina

Así, medio rabiosa

se lamenta

(a medias)

de ser el medio del que comen otros

a quienes no alcanza

a entender

ni medio

jueves, 7 de mayo de 2009

Bondineando

Los colectivos nunca son inofensivos.....
no hay mas que ver las consecuencias
de la mezcla de sudores en un mismo recipiente..

lunes, 20 de abril de 2009

Una verdadera locura

"Es una cosa de locos" se escucha decir en los pasillos del PRO, y no estan hablando de las calles sin arreglar pero llenas de carteles "Haciendo Buenos Aires", tampoco comentan su deseo de cerrar espacios culturales que esta siendo mas rapido de lo que creian y por eso no lo pueden ni creer. Ni siquiera estan chusmeando sobre como sera la Plaza Francia sin los artesanos y en que mercado los tiraran, "para que por fin un verdulero se emparente con un artensano de velas, si eso no es mestizaje, el mestizaje donde esta" sostuvieron al unisono los Pro.
Sin embargo, hay algo que los tiene como locos, y es el proceso de desmanicomizacion que quieren llevar adelante, pues su idea es cerrar el Borda, el Moyano y el Tobar Garcia y repartir a los pacientes por distintos centros levantados en la ciudad de Buenos Aires.
Todavia no se sabe si es para montar un gran complejo "disco-zen" o para trasladar algunos edificios correspondientes al gobierno de la ciudad.


Ver Una verdadera locura en un mapa más grande

miércoles, 8 de abril de 2009

Balada para un loco (Version Himanista)



Las tardecitas de Buenos Aires tienen ese agujero enorme, que se yo, ¿viste?
Salís de tu casa y lo de siempre, el poli mangando la pizza
y la obra del subte parada, en la calle y en vos,
cuando de repente, de atrás de una topadora
aparece él, Mauricio, el gerente de la Ciudad.
Mezcla rara de Hitler y Micky Vainilla,
cerrando la cámara de gas. Medio facho (por no decir del todo),
el bigote bien arreglado y dos botas bien puestas
para reprimir y pegar.
Parece que solo yo y otros tanto los vemos,
porque el pasa por la gente
y nadie lo escupe y ni lo putea.
Los vecinos de la Recoleta lo saludan, los
naranjos le dan naranjazos y el semáforo le da
solo la luz amarilla, porque el sistema se cayó.
Y así medio currando, medio reprimiendo,
se saca el traje-mascara y con una topadora
te pisa por ocupar un terreno, por tener la
vocación de docente y querer tener un sueldo digno
y te dice "hasta la vista baby".







miércoles, 4 de marzo de 2009

Paraguistas

Ahora bien, uno puede estar o no de acuerdo con el servicio meteorológico, con los gustos de los confites que hay dentro de los sugus confitados, valga la redundancia e incluso estar de acuerdo o no, con que Marley haga reggae o el muro, pero con lo que no se puede estar de acuerdo es con el modo de utilizar el paraguas del 86,32 % de las persona que transitan por las veredas de la urbe.

Uno sale de su casa, después de haberse bañado o en su defecto de haberse lavado la cara y los dientes, desayunado vaya uno a saber si mate o té o tereré y despedirse de su compañera la soledad, de su amado compañero/a, de su mujer y los niños o en ultimo intento del perro que esta mojado porque salio al patio hacer sus necesidades o del gato que acaba de despertarse pues el es muy independiente (a tal punto que como Doogy!) y se levanta mas tarde. Como les decía uno sale de su casa, y sabiendo incluso que esta lloviendo no utiliza paraguas porque le resulta molesto, ya que los colectivos a esa hora están abarrotados y mas si llueve, que pereciese que no solo implica que las cosas se mojen sino que además, la lluvia, colapsa las ciudades, inunda los hospitales y le permite a Nicolás Repetto no salir de su casa y pensar que otro programa de mierda hacer en la TV. Sin paraguas, abrigado uno sale en búsqueda del nuevo día (ese que a veces nos enfrenta a colectiveros que responde “mghsf” o “buen día” como bien comentaba el otro día mi amigo virtual, El Capitán Buscapina”), entonces comienza la aventura.

Entrada en calor producto del salto en la esquina al terrible charco formado por la lluvia y la poca capacidad de desagote de la alcantarilla; una emulación de Maximiliano (esto parece la) Guerra o de Julio (esto parece la) Bocca para evitar las baldosas sueltas que juntan en sus intersecciones algunas gotas que nos escupen la ropa, las zapatillas y si viene embroncada la jeta. Hasta acá, vicisitudes propias de la lluvia; “la vida” diría un viviente, “ahí viene el avión diría” Tatu.

Pero llega el momento, caminar hasta la parada el bondi, ir a buscar el auto a tal sitio, reptar por las arterias del barrio para tomarse el tren o parar en el kiosco a comprarse una bananita dolca, todo esto implica irremediablemente ir por la vereda, incluso si uno esta “On the Fly”. Es allí, en esa larga pista que según muchos tiene aproximadamente 100 metros donde se complica la relación paraguas/personas - transeúntes y de donde he sacado el dato preciso del 86,32 %. Resulta que aquel que no tiene o no usa paraguas (como yo), si la lluvia es copiosa o no, trata de refugiarse en los toldos de los locales que cruza, en los pequeños o grandes balcones que superficialmente acarician las ramas de los arboles que en la vereda están plantados o indefectiblemente en la pared como aquella que nos refugia sin refugiarnos y se ve interrumpido por el paso desprejuiciado y firme de los que si lo llevan empuñado en la mano izquierda o derecha, que egoistamente también busca refugio de algo que realmente no necesita porque ya esta protegido por la mezcla de antena de television con campera rompe viento a la que se llama paraguas. Hay distintos tipos de portadores equívocos de paraguas. Esta aquel que ve que uno viene protegiéndose de las gotas o los baldasos y ni se inmuta y con una mirada que de ingenua no tiene nada, nos invita a mojarnos aunque sea 4 segundos. Otros en cambio, modifican la ruta que venían trayendo, y cambia de carril a apenas medio metro nuestro y nos obliga a evitar la colisión y mojarnos el tiempo que dure la maniobra que nos devuelva a los toldos o los balcones. Otros ya a lo lejos nos dejan bien claro, como quien hace luces con el auto, que ese sera tu lugar y que nadie, ya sea con paraguas o no, lo moverá. Otros ponen cara de “qué miras, comprate un paraguas” y otros, los mas complicados, son los que reunidos en grupo caminan por la vereda ocupándola en su totalidad y que lo hacen a paso de tortuga. No falta aquel que con su paraguas lima las distintas cabelleras o peladas, que golpea a los demás paraguistas atolondrados por el miedo que le provocan las gotas y demás menesteres.

No me olvido de los automovilistas pisa charcos-moja personas, pero estos no usan paraguas aunque a veces si andan sobre las veredas.

Llego al trabajo, “me saco el saco, me pongo el pongo” y mi compañero de trabajo, me dice: “Te gusta el paraguas que me compre?”. Me tomo un vaso de agua y me mojo por dentro para estar totalmente inundado y no me queda ninguna duda, el 86,32 % de la gente utiliza mal el paraguas y a mi eso por mas que sea una banalidad, estupidez, tontera, me hincha bastante las pelotas.

martes, 17 de febrero de 2009

Que Palermo Queen, ni Palermo Queen!! Villa Carcel Crespo

Si usted formó parte de un grupo siniestro que secuestró y torturó a 30000 personas ni preocupado debe estar, es más, si usted estafó al Estado con sus empresas puede tirarse a descansar en este mismo instante.
Si usted decretó que todos los ahorros de los habitantes de su país fueran confiscados y se los devolverá vaya uno a saber cuando, pídase un cerveza fresquita en el Kiosco de la esquina; lo mismo si esta, o desea secuestrar a un empresario, pues nada le pasará.
En los tiempos que corren las cosas se van transformando, los días en horas. Los colectivos en autitos chocadores y los sueños en decepciones y las canchas en cárceles.
Pero eso si, si usted salío a vender unos churros rellenos de dulce de leche o alguna que otra bolita de fraile y no tiene remito ni permiso municipal, agarrese. Ni hablar si usted, quiere ganarse el manguito para darle de morfar a sus pibes y se grabó un par de DVD y se sentó en Padilla y Juan B. Justo, como para no levantar el avispero.
Peor si está en la otra esquina en la que se sentó el confiscador de ahorros, sentado en el umbral de una casa con un envase de gaseosa lleno de cerveza, ni pensar en ponerse a vender "Mentitas" en el semáforo de Corrientes y Juan B. Justo, porque ahí sí que va muerto, perdón, va preso!!
Sí, como usted lee. Es que Mauricio "Haciendo Carceles en Buenos Aires" Macri, ha tomado prestado un sector de lo que era la cancha de Atlanta y ha inaugurado una pequeña penitenciaría. O sea si usted se tomo el 34 o el 166 tenga cuidado, porque si lo ven disfrazado de mujer, sentado en el cordón de la vereda o hablando con un amigo sumergido en la oscuridad de una noche de invierno, podrá visitar las nuevas instalaciones de otra obra de Mauricio (que como dije antes, es Macri).
Asi que ya saben, cuando salen con los amigos y al otro día sus padres le preguntan donde estuvieron, ustedes responden en Villa Cárcel Crespo, nada de Palermo Queen.
Salvo que hayan quedado detenidos por tirar el palito de un chupetín al suelo, porque si es por cosas graves, seguramente su cárcel este ubicada en Rivadavia y Callao.


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miércoles, 4 de febrero de 2009

Mapa de la Inseguridad (El autentico!!)


Atentos, siempre atentos!!!

Cansado ya de que la gente me pare a pedirme un pucho, la hora o un "par de moneditas para la birra jefe", me recluí en la calesita del barrio y al verme subido al caballito de madera con un pie apoyado en él y el otro en el aire tratando de agarrar la sortija me dí cuenta de que habia que apoyar a la gestion del Mapa de la inseguridad, marcando como se pueda los puntos donde el robo y sus posibilidades son inmediatas.
Triste por haber fallado en el intento de la sortija y volviendo a casa, supe que esa revelación no podía quedar truncada como tantas otras y que mi aporte a la sociedad desde este blog tenía que ser empírico, tangible y por sobre todas las cosas absurdo.

De la policía no se salva nadie!!

La tarea no era nada fácil, más si se tiene en cuenta que sólo en la Capital Federal hay 52 puntos muy conflictivos, muy problemáticos en donde la inseguridad aparece disfrazada.

Los puntos mas críticos

Una vez encontrado el material que creí suficiente para lo que será (es) mi ayuda a la sociedad me sentí mas tranquilo, sabiendo que el deber estaba cumplido. Que sólo me queda esperar que la gente comience a realizar las denuncias pertinentes en la verdulería del barrio o porque no en la tintorería. Que los más hostigados por la "turba azul" se animen a reclamar en el video club, en la farmacia, en el cyber de la esquina.
Que esa señora que está detrás de la ventana viendo como los chicos de la esquina se toman una cerveza, ante la menor sospecha se comunique con el (911)-4542 de la pizzeria del barrio y les haga llegar una grande muzza con faina.
Y que todo aquél que cree que con más policia en las calles, las cosas van estar mejor se vaya a la reverenda mierda.



Proximamente en Canal 13

jueves, 29 de enero de 2009

31, el número imperfecto

"Tengo un tractor amarillo,
que es lo que se lleva ahora.
Tengo un tractor amarillo,
porque ye la última moda"
Mauricio Macri, Topadorista

Apenas llegué y entré, de fondo pude notar clima de algarabía. La canción de Zapato Veloz "El tractor amarillo", sonaba a pleno, y lo pude ver....bah...los pude ver, eran tres los que ocupaban la escena central; uno era calvo y se reía como un hiena (como lo que es!) y tenía una remera que decia "Yo necesito 20000 pesos para vivir" y en la parte de atras la inscripcion Pro PAMI. Cerca de él, una chica montaba un caballo metálico rodado 20 y se movía al ritmo de la música, atrás suyo una figura se dibujaba aparatosamente, con movimientos de agache y quiebre de rodillasmarcaba el paso. Tenía bigotes marca "Hitler" y una remera con la imagen de su campaña, esa en la que está parado sobre un escenario hecho con pallets, haciendo que esta cerca de una niña.
Usted se preguntará el motivo del festejo: Parece que Mauricio lejos de las preocupaciones que asechan a la gente en épocas estivales, como suelen ser los culos en la costa y la posibilidad de perder el trabajo al retorno de las vacaciones, tenía una mucho más importante entre sus filas y leyendo el diario La Nación (paradójicamente "vende patria"; leer la siguiente nota por favor: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1093746&high=alquileres%2031), como les contaba parece que despues de leer el matutino, supo que vivir en la Villa 31 y en Barrio Norte era lo mismo, que por la misma plata ($600) se podia conseguir una habitación en Retiro o un "monoambiente con baño incluído" (?) en el Barrio Norte, por lo que si él pasaba con la topadora, perdón con el Tractor Amarillo, ya no le podrían decir que se metía con los que menos tienen, pues para el diario La (vende)Nación, sobre todo porque "en el gobierno porteño reconocen que los buenos dividendos que se obtienen por los alquileres (en la villa 31) son una de las principales causas tanto del crecimiento vertical como de la usurpación de terrenos en desuso", es lo mismo, casi igual.

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Mauricio, supo que había que festejar tal suceso, que sus seguidores, aquellos que quieren una policía más firme y participativa, "como lo es la de la provincia, que estuvo involucrada en el Caso Cabezas, en el acribillamiento de Ramallo, en la matanza de Kostecki y Santillán y algunos que otros secuestros" sostuvo tajante un joven de la zona de Recoleta, estarían contentos por la compra del tractor y su potencial pista de destrucción.
"El Pro es una fiesta" se escuchaba en los pasillos del lugar donde se desarrollo el evento. "Una fiesta para pocos, eh!, por eso el tractor traera la salvación", finalizó su discurso Mauricio, un autentico hombre de la (des) construcción.